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Tu viejo y tu vieja

En el día en que estemos viejos y ya no seamos los mismos ten paciencia y compréndenos.

Cuando derramemos comida sobre nuestras ropas y olvidemos cosas, como cómo atar un par de zapatos, ten paciencia, recuerda las horas que pasamos enseñándote a hacer las mismas cosas.

Si cuando conversas con nosotros repetimos las mismas palabras y sabes de sobra como terminan, no nos interrumpas y escúchanos! Cuando eras pequeño, para que te durmieras tuvimos que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerraras los ojitos.

No nos reproches porque que no queramos bañarnos, no nos regañes por ello, recuerda los momentos en que te perseguimos y los mil pretextos que te inventábamos para hacer más agradable tu baño.

Cuando nos veas inútil e ignorante frente todas las cosas tecnológicas que ya no podré entenderte, suplico que me des todo el tiempo que sea necesario, para no lastimarme con tu sonrisa burlona.

Acuérdate de que fuimos nosotros quienes te enseñamos tantas cosas: comer, vestirte, y cómo enfrentarte a la vida tan bien como lo haces, todo ello es producto de nuestro esfuerzo y perseverancia.

Cuando un momento mientras conversamos me llegue a olvidar de lo que estamos hablando danos todo el tiempo que sea necesario hasta que recordemos y si no podemos hacerlo no te impacientes tal vez no era tan importante lo que quería es estar contigo en ese momento.

Si alguna vez ya no quiero comer y tu madre tampoco, no insistas, sé cuanto puedo y cuando no debo también compréndenos que con el tiempo ya no tenemos tantos dientes para morder ni gusto para sentir.

Cuando nuestras piernas fallen por estar cansadas para andar danos tu mano tierna para apoyarnos como lo hicimos o cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernitas.

Por último, cuando algún día oigas decir que ya no queremos vivir y solo deseamos morir, no te enfades.

Algún día entenderás que esto no tiene nada que ver con tu cariño o cuanto te amemos.

Trata de comprender que ya no vivimos , sobrevivimos y eso ya no es vivir.

Siempre quisimos lo mejor para ti y hemos preparado los caminos que haz debido recorrer.

Piensa entonces que con ese paso me adelantaré.

Estaremos construyendo para ti, otra ruta en otro tiempo, pero siempre contigo no te sientas triste, enojándote o impotente por verme así.

Danos tu corazón, compréndenos y apóyanos como cuando empezaste a vivir.

De la misma manera como te hemos apoyado en tu sendero, te ruego me acompañes al terminar el mío.

No te sientas triste, enojándote o impotente por verme así

Danos tu amor, paciencia y te devolveremos gratitud y sonrisas con el inmenso amor que te tenemos.

Tu Papá & Mamá.

Con mucho amor para todos los hijos del mundo.

2019-02-13T02:42:52+00:00

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